Lisboa: una noche de fado
Viernes, septiembre 25th, 2009En Lisboa, cuando comienzan a surgir los letreros luminosos desde lo alto de la colina hasta reflejarse en las aguas del Tajo, la noche se hace presente y es el momento de descubrir que existe otra Lisboa, una ciudad que se descubre efervescente, activa y llena de vida.
Es la hora en que los barrios antiguos con sus bares tradicionales, los restaurantes típicos, los cafés y discotecas del paseo marítimo, los locales de la Avenida Infante D Henrique hasta el Parque de las Naciones se pueblan de visitantes, ruido y bullicio. Ese es el momento en que el emblemático Bairro Alto se inunda de melancolía al son del Fado, esa canción que remueve los corazones de los amantes.
La canción de Lisboa
El Fado es por excelencia la canción de Lisboa, resultado de un sentimiento que sabe a pueblo y a lo salado del mar, que sólo se puede sentir cuando suena la guitarra y las palabras que dice el Fado desnudan el alma de quien parte y la angustia de quien se queda.
El Fado es la canción de Portugal, pero sólo cuando visitamos Lisboa podemos entender como la noche de esta ciudad realza con vigor la belleza melódica del Fado y hace de ella su signo distintivo.
Barrio del Fado
El lugar del Fado es el Bairro Alto, desde que ingresamos a él por la calle de La Rosa comenzamos a respirar Fado y guiados por su sonido, nos vamos internando por sus calles más estrechas.
Los primeros rastros del Fado se presentan apenas ingresamos al Bairro Alto, pero si tuviésemos que describir cada una de las casas donde habita, la lista se haría interminable.
La noche recién empieza, más de una vez seremos parte de ese momento en que se hace el silencio previo e involuntariamente imitaremos el gesto del fadista cuando entorna los ojos, inclina la cabeza y desciende a lo más hondo de su alma para traer la voz que inunda el aire con su canción de amor y nostalgias.
Dijimos que el Fado no se cuenta, sólo se puede sentir. Por eso cuando reserves Hoteles en Lisboa en la central reservas de Dime Hoteles, guárdate más de una noche para llenarte de Fado, el producto más noble y genuino de la cultura popular de Portugal.







