Odemira. Entre la sierra y el mar.

Viernes, abril 3rd, 2009
Odemira

Odemira

Continuamos descendiendo por la costa del Atlántico en el Alentejo Litoral de Portugal. Dejamos atrás Sines y ahora ingresamos al Distrito de Beja en la provincia tradicional del Baixo Alentejo.

Entre la planicie, la sierra y el mar del Alentejo Litoral encontramos a Odemira el municipio más grande en extensión territorial de Portugal, situado a  orillas del río Mira.

En Odemira un blanco caserío románticamente derramado sobre un pequeño monte nos recibe,  justo donde el río Mira que trae sus aguas desde la Sierra de Caldeirâo, comienza a ser navegable hasta su desembocadura en Vila Nova de Milfontes

Odemira - Represa Santa Clara Velha

Odemira - Represa Santa Clara Velha

Odemira es un municipio de colores y contrastes,  con llanuras, sierras, mar río y la represa de Santa Clara. La zona costera que corresponde a Odemira  está totalmente integrada al Parque Natural del Sudoeste Alentejano y la Costa Vicentina y se extiende por 52 kilómetros, de los cuales 12 son playas. En este territorio, uno de los más bellos de Portugal, encontramos magníficas villas como la de Vila Nova de Milfontes o la reconocida Zambujeira do Mar.

 La estratégica ubicación de Odemira, entre la Sierra de Cabeza Gorda y la Sierra dos Pinheiros, a unos 20 kilómetros de la costa atlántica, le permite usar al río Mira para potenciar sus bondades naturales.
Odemira - Mirador

Odemira - Mirador

Paisaje de extraordinaria belleza son los que abundan en los dominios de Odemira, tales como los que crea la represa de Santa Clara a Velha y la desembocadura del río Mira en Vila Nova de Milfontes.

El río Mira es un indiscutido protagonista de la región de Odemira, de hecho su nombre de origen árabe se traduciría como “el río del emir“, una de las tantas muestras de la impronta que dejaron los moros que ocuparon estas tierras por mucho tiempo.

Odemira - Vila Nova de Milfontes

Odemira - Vila Nova de Milfontes

En una próxima entrega nos ocuparemos de las playas que ocupan el litoral del municipio de Odemira, esta tierra de tradiciones ancestrales, de gente alegre y cálida, de tierra y mar, justamente allí donde el Alentejo se mezcla con el inmenso horizonte Atlántico.

Sines: Mar y Naturaleza

Miércoles, abril 1st, 2009
Puerto Deportivo de Sines

Puerto de Sines

Entre Santiago do Cacém y Odemira, en el Distrito de Setúbal en la Subregión del Alentejo Litoral arribamos a Sines. Aquí no pareciera que estamos en el Alentejo, el Océano Atlántico salpica sus saladas  aguas en las costas rocosas del Cabo de Sines, un imponente signo de la geografía de Portugal  entre los Cabos Espichel y San Vicente.

En el centro de la costa sudoeste de Portugal, Sines, capital del municipio y cuna del navegante Vasco da Gama, es la ciudad que tiene a la cultura y al desarrollo como su mayor prioridad.

Antigua villa de pescadores Sines se asienta en una bahía magnífica con un importante número de playas procuradas por visitantes de todo el mundo. Sines comenzó a vivir su época de esplendor a partir de la instalación del puerto de aguas profundas, uno de los pocos que en Europa permite el ingreso de buques de gran porte.

Isla Pessegueiro

Isla Pessegueiro

En 30 kilómetros de costa Sines tiene el privilegio de contar con playas para todos los gustos, aquí concurren familias, solitarios bañistas y aquéllos buscadores de aventuras.  Gracias a las excelentes condiciones naturales con que están provistas las playas, conforman y hacen posible el acceso de todos.

Sines es una ciudad abierta al mar, pero como resultado de sus orígenes se cobija tras las murallas de la antigua fortaleza medieval donde se levanta orgullosa la Capilla de Nuestra Señora de las Salvas.

Las principales playas de Sines cuentan con vigilancia permanente en temporada, tienen excelente calidad sanitaria y todos los servicios necesarios.

Playa Grande de Sines

Playa Grande de Sines

En Puerto Covos, uno de los pueblos más bonitos de Portugal correspondiente al municipio de Sines encontramos como es natural, las mejores playas. Playa Grande y Playa de la Isla de Pessegueiro son amplias y accesibles. Toda la costa de esta parroquia está sembrada de calas de arena fina y aguas transparentes, cálidamente separadas por grandes acantilados que aportan una cuota de gran privacidad. Se suceden playas como Playa Vale Figueiros, Playa Oliveirinha, Playa Foz, Playa Bourrinho, la magnífica Playa de Samouqueira, Playa Pequena, Playa Espingardeiro o Playa Buzios son sólo algunos de los tesoros acuáticos que guardan estas costas.

Entre Cerro da Águia y Cerca Nova se halla la Playa Naturista Do Salto. Un ambiente realmente tranquilo y reservado se vive en esta playa que integra el restringido grupo de playas naturistas oficialmente reconocidas en Portugal.

Integrada al ejido urbano de Sines se encuentra la Playa Vasco da Gama que fue testigo de los principales acontecimientos de la historia de Portugal. Otra playa con historia es la Playa de Sâo Torpes.

Sines

Sines

Paraíso para la práctica del surf de la Región, santuario de vida animal y vegetal, extensas costas con playas para todos los gustos, Sines es una zona del Alentejo Litoral que representa la tentación perfecta para evadirnos de la realidad y vivir nuestro merecido tiempo de fantasías en Portugal.

Alentejo: Playas de Grândola

Viernes, marzo 27th, 2009
Playas del Litoral de Grândola

Playas del Litoral de Grândola

Continuamos descendiendo por el contorno costero del Alentejo Litoral, dejamos atrás Alcácer do Sal y la Península de Troia para ingresar a otro espacio situado entre campos de pinos y sierras en la provincia de Setúbal. Estamos en Grândola la típica  villa del Alentejo  Portugués  provista de carácter alegre y excelente predisposición a recibir visitas.

Como todo el resto del Litoral del Alentejo, la mayor virtud de las costas de Grándola  es que se presenta como una región muy bien preservada  que mantiene en toda su extensión características biofísicas naturales. Las orillas bañadas por el Atlántico que corresponden al distrito de Grândola, se extienden desde la Península de Troia hasta la Playa Melides, en el sur.

Casi 45 kilómetros de costas bajas con playas arenosas hacen que Grândola sea dueña de  la mayor extensión de playas de Portugal  constituidas casi todas por  sedimentos rojizos provenientes de las recientes formaciones de acantilados arenosos. Eso hace que desde el inmenso arenal de la Playa de Melides hasta la Península de Troia, el paisaje muestre una rara belleza continuamente cambiante y ricamente variada.

Playa Troia do Mar

Playa Troia do Mar

Reminiscencias del periodo neolítico hasta el romano se pueden hallar en más de 40 estaciones arqueológicas asentadas en Grândola, entre las que se destacan las de la Península de Troia y las de Pinheiro.

La villa de Grândola fue parte de la Orden Militar de Santiago como una encomienda organizada, cuyos núcleos ocupaban todo el territorio actual. Pero es hora que nos ocupemos de las playas de Grândola y gustosamente lo haremos, pues son muchas y muy bonitas.

Comenzamos  por Praia Alberta Nova, un precioso lugar con altísimos valores geológicos de fauna y flora. Aquí hallamos un espacio natural de excelente calidad ambiental tanto en las playas como en las áreas envolventes.

En la costa del municipio de Grândola está la Playa da Galé (nudismo tolerado). Un lugar con un curioso aspecto debido al efecto erosivo de las aguas y las antiguas formaciones de millones de años, constituidas por arenitos arcillosos poco permeables.

Playas de Grândola

Playas de Grândola

También podemos visitar en esta costa: Playa de Pego, Playa Carvalhal, Playa Comporta (nudismo tolerado) que debe su nombre al sistema de riego de  las plantaciones de arroz, Playa Atlántica en las proximidades de Soltróia, Playa de Costa Galé junto a las piscinas de Troia, Playa Bico das Lulas, Playa Troiamar que ostenta bandera azul y Ponta do Adoxe que es una playa fluvial a la que se llega en ferry boat.

Junto a la Sierra de Grândola en el Alentejo Litoral, Grândola despliega orgullosa todo su potencial costero en una extensa zona que ofrece playas para todos los gustos y necesidades, solo hay que armarse de suficientes ganas y comenzar a recorrer este rico ambiente que nos ofrece Portugal.

Litoral del Alentejo: Alcácer do Sal

Miércoles, marzo 25th, 2009
Rio Sado en Alcácer do Sal

Rio Sado en Alcácer do Sal

Tal lo acordado comenzamos a explorar minuciosamente este bello Alentejo Litoral, como nos ocurrió con otras regiones de Portugal, el cometido demandará la inversión de  bastante tiempo. Lejos de sentirnos preocupados por ello, aceptamos gustosos el desafío de recorrer cada rincón que esta intrigante tierra lusitana nos permite conocer.

Alcácer do Sal es una ensoñadora población que se deja acariciar por las aguas del río Sado, en el lugar donde éste vuelca sus aguas al mar. En medio de un fabuloso espectáculo natural, Alcácer do Sal marca el comienzo de la fantástica Reserva Natural del Estuario del Sado que se extiende por toda la Península de Troia.

Reserva Natural del Estuario del Sado

Reserva Natural del Estuario del Sado

En el momento en que el río Sado se abre al mar, forma una extensa zona de pantanos donde habitan delfines, zorros, cigüeñas y aves zancudas, que transforman el paisaje en una explosión de vida y color.

Alcácer do Sal debe su nombre a la actividad que le dió origen. Este era un pueblo dedicado a la producción de sal, hoy sólo se encuentran vestigios de esas labores, aunque su arquitectura mantiene latente recuerdos de su pasado. Una inmensa lista de bellas obras de arte se hallan cuando recorremos Alcácer do Sal desde un magnífico castillo morisco, la Iglesia de Santa María do Castelo que fue construida en el siglo XII por la Orden de Saantiago, la Iglesia San Antonio que tiene un pórtico de estilo renacentista o la Iglesia de la Asunción llena de azulejos del siglo XVII.

Litoral del Alentejo - Alcácer do Sal

Litoral del Alentejo - Alcácer do Sal

El Castillo milenario, emblema que enorgullece al pueblo de Alcácer do Sal, alberga la posada Don Sancho II como guardián de una imágen soberbia por encima del caserío y el río Sado y sus puentes.

Siguiendo el contorno de la Penísula de Troia se entabla una relación permanente con pantanos, pinos y los alcornoques autóctonos, el río Sado acompaña el recorrido. Si nos dejamos guiar por él, hallaremos una sucesión de  pequeñas  aldeas de pescadores que se extienden hasta llegar a la vecina Comporta. Monte da Batalha, Montevil, Cachopos y otras pequeñas villas marineras, se ubican antes de llegar a Carrasqueira otra típica población donde aún se observan puentes y muelles de madera artesanales que los marineros usan para llegar a sus embarcaciones.

Alcácer do Sal

Alcácer do Sal

Antes de terminar de recorrer la Península de Troia, pasando Comporta están las ruinas de Cetóbriga que guardan  testimonios del paso de los romanos en mosaicos y estanques de saladura de pescado.   

Esta es la costa del Alentejo Litoral que nos da la bienvenida en Portugal. El paso por esta región promete hacernos sentir cómodos y felices con su gran  belleza natural y la calidéz del pueblo alentejano.