Caminha, una divertida mixtura de paisajes y colores
Abandonar la denominada Costa Verde de Portugal cuesta bastante. Por lo tanto continuamos recorriendo el norte del país y descubriendo esos lugares que aún logran arrancarnos un suspiro y que ponen en duda nuestro deseo de partir.

Caminha - Foz do Minho
Ingresando desde España, después de haber cruzado la frontera con Portugal a través del puente que enlaza Tui con Valença do Minho, transitamos la carretera N-13 pasando por pueblitos como Vila Nova da Cerveira, Lanhelas y Seixas, para llegar junto con las aguas del Minho a Caminha, un fascinante rincón de agua y luz.
Otra entretenida manera de llegar a Caminha es usando el ferry que cruza el río Minho y parte de Camposancos en Pontevedra, una experiencia grata y recomendable para obtener una vista distinta del paisaje.
Caminha es un tranquilo puerto fluvial, rodeado de agua por donde lo mires. Forma un encantador conjunto en una lengua de tierra justo en la desembocadura de los ríos Minho y Coura, su estratégica ubicación frente a la antigua fortaleza española de Santa Tecla, hizo que tomara parte activa en la defensa de Galicia contra el norte de Portugal.

Río Minho
El río Minho tiene una presencia protagónica en el pequeño pueblo. Después de recorrer 340 kilómetros sus aguas llegan a Caminha para mezclarse perezosamente con el mar. Su estuario, que muestra grandes bancos de arena en la baja mar, es la primera imagen que recibe al visitante. Las playas fluviales que regala en su trayecto el Minho, facilitan la práctica de todo tipo de deportes náuticos, además del placer de holgazanear en las orillas de conocidos lugares como: Seixas, Lanhelas o Foz do Minho.
En Foz do Minho se presenta a la vista una tentadora invitación que bien vale la pena aceptar. Los pescadores locales están siempre dispuestos a trasladar a los visitantes a la isla que se encuentra justo en frente y que guarda los restos bien conservados del Fuerte Insúa. Esta fortaleza fue construida durante el reinado de Juan IV en el año 1650, conserva los restos de los célebres cañones usados en la Guerra de las Naranjas.

Río Coura
El río Coura en tanto, nace en las Sierras de Paredes de Coura y se une al Minho en Caminhas. Su lecho es el elegido por varias generaciones de campeones nacionales e internacionales de remo como lugar de entrenamiento y preparación. Durante el verano, un sitio encantador es la hermosa playa fluvial Vilar de Mouros, preferida por muchos bañistas para refrescarse y tomar sol.
El río Âncora nace en San Lorenço da Montaria y desemboca en Vila Praia de Âncora, aquí la playa tiene un paisaje de dunas a sus espaldas y el paseo de Âncora que nos brinda una increíble postal. Grandes comodidades, valles y colinas, cosmopolita, con un centro de pesca comercial e industrial Vila Praia de Ancora, es una aldea para quedarse.
En este entretenido paseo por Caminha sólo hemos recorrido sus playas fluviales, aún queda bastante por visitar. Pero entre sus gaviotas, sus casas blancas, su exuberante y variada vegetación y ese cielo siempre azul, elegimos quedarnos un poco más para embriagarnos de la frescura que transmiten sus colinas, en una Caminha que mucho se parece a la alegre sonrisa del mar que baña las costas de Portugal.
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